Violencia de género, tolerancia cero
En lo que llevamos de semana, nada menos que cuatro mujeres han perdido la vida
a consecuencia de ser vilmente asesinas por sus parejas, ya fueran pareja en la
actualidad, o anteriormente en su momento.
Indudablemente, viendo la situación que se da, la ley vigente no consigue el
propósito de erradicar la incalificable actitud de aquellos que no merecen ser
considerados ser humano, y por lo tanto habría que reflexionar con plena
dedicación para lograr superar la lacra del terrorismo de género.
Sin duda, la tragedia que se origina a causa del terrorismo de género, no puede
achacarse a la ley vigente para hacer frente a la cuestión, ya que la problemática
que se produce, es consecuencia directa de décadas de vulneración de los
derechos de la mujer.
Durante décadas, la mujer permaneció subyugada al hombre, ya que hasta la ley
contemplaba la superioridad del hombre con respecto a la mujer.
Culturalmente, la propia mujer se resignaba al papel que le había otorgado la
sociedad, por lo que incluso en la mujer se producía un sentimiento de culpa
cuando el hombre vulneraba sus derechos.
El terrorismo de género, solo podrá ser erradicado en el momento en que la
sociedad acepte plenamente la igualdad entre hombre y mujer, y para eso es
indispensable que la infancia se desarrolle en ausencia de todo tipo de violencia,
utilizando el dialogo para afrontar las adversidades que se originen.
Es inadmisible que, el hombre actúe con la mujer como si fuese de su
propiedad. La mujer no es un simple objeto con el que el hombre puede hacer lo
que le plazca.
Sin duda, en cualquier caso, la utilización de la violencia es del todo censurable,
pero más aun cuando se práctica contra quien debes querer por encima de todo, ya
que es quien da sentido a la vida.
Obviamente, las relaciones pasan por diferentes estadios, llegándose incluso al
momento en que la relación como pareja no es idónea por la causa que pueda
darse. Y llegado a ese punto, hay que aceptar la situación de forma racional, dando
paso a que se produzca un desenlace del todo civilizado.
Que un hombre vulnere los derechos de la mujer, le descalifica de manera taxativa,
y de forma insofacta debe ser considerado como un criminal.
La vulneración de derechos, es del todo execrable, y por lo tanto el terrorismo de
género, debe ser tenido como un infame acto criminal, por lo que
consecuentemente, ante la tragedia que se da, hay de actuar con plena firmeza,
con tolerancia cero.
Y tolerancia cero, es ser implacable con aquellos hombres que vulneran los
derechos de la mujer.
Considero que, se debería contemplar la posibilidad de reflexionar sobre la
idoneidad de la implantación de la cadena perpetua, o cuanto menos, dictar
condenas más acorde a lo que se merece un hombre por el nauseabundo acto de
asesinar a quien es o fue su pareja.
De seguir manteniendo que no es oportuno instaurar la cadena perpetua,
entonces habría que dictar severas condenas de privación de libertad, sin
beneficios penitenciarios para acortar la condena.
Obviamente, con medidas represoras no se solucionará la problemática del
terrorismo de género, pero si al menos hay condenas ejemplares, aquel que
asesine, de ser encarcelado una gran parte de su vida, no tendrá tanta facilidad
para reincidir.
Por otra parte, constato mi “sorpresa” por el hecho de que esos de la formación
política que aspiran a gobernar algún día, no hayan tenido el acierto de convocar
manifestaciones contra el terrorismo de género, y eso que me imagino que muchas
mujeres les votan.
De igual manera, estaría bien que esos de los alza cuellos, convocasen
manifestaciones para apoyar a las victimas del terrorismos de género, aunque me
imagino que les costaría, ya que son contrarios al sacerdocio de las mujeres.
